L'IBER MUSEO DE LOS SOLDADITOS DE PLOMO
¡VIAJA EN EL TIEMPO CON L'IBER!
El mayor museo de miniaturas históricas del mundo, con más de 95.000 piezas expuestas. Ubicado en el Palacio de Malferit, uno de los mejores ejemplos del estilo gótico mediterráneo.
Muestra la historia en sus tres dimensiones; desde los dinosaurios hasta la Guerra de Irak, pasando por Egipto, el Imperio Romano, el medievo de Tirant lo Blanc o la excepcional procesión del Corpus Cristi.
En definitiva, te ofrece un viaje cultural. a través de pequeñas figuras, salas y su decoración fiel al estilo valenciano de principios del siglo XX.
La colección de L'Iber: Museo de los Soldaditos de Plomo está formada mayoritariamente por la colección particular de D. Álvaro Noguera.
Actualmente el museo expone más de 95.000 piezas repartidas entre sus 15 salas.
El objetivo principal del centro es transmitir el conocimiento de la historia y la cultura, es por ello, por lo que además de ser el Museo de Soldaditos de Plomo con la mayor colección a nivel mundial, ofrece actividades culturales como viajes de autor, conferencias y eventos, que complementan la experiencia única que ofrece.
SALAS
1. Sala Tirant lo Blanc:
Al entrar al museo los visitantes se encuentran con la Sala Tirant Lo Blanch animada con figuritas de lo más diversas. El nombre de la sala se debe a la maqueta que ocupa un lugar especial en la misma, justo a la entrada del museo, y que homenajea la novela de caballerías valenciana por excelencia: Tirant Lo Blanch.
A lo largo de la sala nos encontramos con escenas de la vida cotidiana que dan prueba de que en el Museo L’Iber no todos los soldaditos representan escenas bélicas. Oficios, el mundo del arte, la literatura, el cómic, el cine, así como la historia de la moda, inundan las vitrinas de esta sala.
Además, justo a la izquierda de la entrada, podéis encontrar la vitrina que acoge mini-exposiciones temporales de los más variados temas.
Esta sala se completa con una granja de época de la Guerra de Independencia americana, una gran calle de Londres de principios del siglo XX y una gran composición de la Inglaterra de Dickens.
2. Sala de la batalla de Almansa:
La sala de la Batalla de Almansa recibe su nombre de la maqueta situada en el centro de la sala, la cual representa dicho conflicto. Se trata de la mayor maqueta expuesta en el museo y es una de nuestras piezas destacadas.
En torno a ella se disponen una sucesión de dioramas que cuentan la historia de España a través de los jefes de Estado y sus guardias. Desde el siglo VIII, con Abderramán I de Córdoba llegamos hasta los cuerpos de guardia de Juan Carlos I. Si bien, la época comprendida entre Fernando VII y Alfonso XIII se encuentra en la sala contigua, llamada de Victoria Eugenia.
No podían falta las representaciones de sucesos tan relevantes como el Motín de Aranjuez, el alzamiento popular contra el favorito del rey Carlos IV, Manuel Godoy, y que condujo a la destitución de este último y a la abdicación del monarca, hecho también representado en la sala.
Además, también encontraréis dioramas en los que se representa la llegada de los españoles al Nuevo Mundo de la mano de Colón, Hernán Cortés o Pizarro. Escenas de los guerreros mayas, incas y aztecas, así como de los grandes gobernantes como Moctezuma, también se encuentran en esta sala.
3. Sala de Victoria Eugenia:
En la sala de Abrazo de Vergara continúa la sucesión de las guardias que arrancan en la Sala de la Batalla de Almansa. El período que abarca comienza con Fernando VII y concluye con el monarca Alfonso XIII.
En esta sala, junto con el despliegue de cuerpos de infantería y de caballería encontramos dioramas que representan sucesos como el Desembarco de Fernando VII en el puerto de Cádiz, la anécdota histórica reflejada en la frase “Manos blancas no ofenden”, pronunciada por Francisco Tadeo Calomarde tras la bofetada que recibió por parte de Luisa Carlota de Borbón Dos Sicilias o la marcha de Alfonso XIII al exilio tras perder las elecciones convocadas el 12 de abril de 1931, que dieron la victoria a los republicanos.
Destacamos también el diorama de “Vivan las cadenas”, el lema acuñado por los absolutistas españoles para celebrar la vuelta de Fernando VII del destierro en Francia y la derogación de la Constitución de 1812, la primera Constitución española aprobada por unas cortes. Los dioramas están dispuestos alrededor de la maqueta central que representa el histórico Abrazo de Vergara, simbólico gesto entre los generales de los dos bandos enfrentados en la Primera Guerra Carlista.
Aunque el hecho más destacado sobre esta sala fue su conversión, durante el gobierno de la Segunda República, en el despacho del entonces ministro de Justicia García Oliver. Su traslado del gobierno republicano de Madrid a Valencia supuso la confiscación o cesión de palacios de gente adinerada o aristócrata para establecer las instituciones. Tal es el caso del Palacio en el que ahora nos encontramos, el cual acogió al primer ministro anarcosindicalista, Juan García Oliver.
4. Sala del Corpus Christi:
Antigua capilla de la casa señorial, la actual sala del Corpus Christi acoge la representación de este evento tan señalado en el calendario de la Iglesia Católica.
La reproducción que exhibimos en esta sala es obra de Vicente Julià, conocido como “Chauve”. El diorama, compuesto por más de 1.200 piezas con una escala de 45 mm, se extiende a lo largo de un recorrido de 27 metros.
Realizada en 1980, “Chauve” se inspiró para su creación en las acuarelas de Fray Bernardo Tarín de Juaneda, de principios del siglo XX. Las miniaturas reproducen los personajes y los símbolos más significativos del solemne evento, comenzando por la espectacular Custodia.
Otro atractivo de la sala es la hermosa representación en miniatura de la procesión del Corpus Christi producida por Wiener Zinnfiguren Ewald Kovar., la cual está compuesta por 406 figuras planas de alta calidad.
La sala se completa con un gran altar con hornacina en la que se enmarca una escultura de la Virgen de los Desamparados. A la derecha del altar, una escultura de San Antonio Abad o San Antón, llamado en Valencia San Antoni del porquet.
Finalmente, destacamos el suelo original que presenta la sala, en mosaico de Nolla, tan característico del estilo modernista valenciano.
5. Sala de las colecciones valencianas:
Esta sala constituye un homenaje a los artistas de las miniaturas históricas de la Comunidad Valenciana.
Por un lado, encontramos a Ángel Comes Plasencia, quien en 1962 crea la marca Alymer, cuyo catálogo impreso ese mismo año (en cinco idiomas) fue punto de referencia tanto en España como en Europa y América. Además, Alymer fue el primero en producir unidades en 20 mm., que tuvieron gran éxito tanto nacional como internacional.
Vicente Juliá, Chauve, representa a otro extraordinario artista de la miniatura valenciana, cuyas obras más destacadas representan la historia, la cultura y el arte español y valenciano; basta con citar “El abrazo de Vergara” de 500 figuras, o “La Procesión Valenciana del Corpus del año 1800”, con 1216 figuras.
Para cerrar esta magnifica trilogía del arte valenciano, citamos a Vicente Mallol, creador y coleccionista de soldados de plomo. Es autor de obras dibujadas por Labandera como la de los famosos “cabezones”, figuras caricaturizadas de la Guardia Real de Juan Carlos I, a través de las llamadas figuras planas de 30 mm. A partir de mediados de la década del setenta produce sus primeras unidades de bulto, es decir, aquellas figuras que adoptan un determinado volumen dedicándolas, en su mayoría, a Alfonso XIII.
Se incluye, finalmente, figuras en madera de balsa diseñadas por José María Bueno y modeladas por Julio Cid.
6. Sala de la Ruta de la Seda:
Esta sala, que destaca por sus vivos colores, está dedicada a la Ruta de la Seda, aquellos caminos comerciales que, desde el siglo IV a.C. conectaban Europa con Asia y África siendo la seda, inventada en China, el principal producto que se comercializaba. Las transacciones comerciales que se producían entre los distintos países favorecieron el desarrollo y enriquecimiento de otros ámbitos como la política, el arte o la religión.
Para ilustrarlo, esta sala contiene escenas de la vida cotidiana y acontecimientos históricos de países como Japón, China, India, Persia o Turquía. De entre nuestras maquetas, cabe destacar la Procesión del Durbar, un gran desfile repleto de color y opulencia, celebrado en 1903, para conmemorar la coronación del rey Eduardo VII y la reina Alejandra como Emperador y Emperatriz de la India.
Entre tanto color, hemos reservado un espacio para nuestras figuras de falleros y falleras. Escenas de la vida cotidiana de los valencianos quedan inmortalizadas gracias a fabricantes como Alymer, Malborough, Trophy, King & Country o Mundiart.
Esta sala se abrió en 2006 con ocasión de la proclamación de la ciudad de Valencia por la Unesco como Capital de la Seda.
7. Sala conferencias:
Nos encontramos en el espacio que antaño fue el comedor de la casa señorial, donde tenían lugar las principales celebraciones. La sala está decorada como las grandes salas góticas civiles de los palacios valencianos, comparable a sus equivalentes en la Lonja o el Palacio de la Generalitat.
Si algo llama la atención son los grandiosos jarrones japoneses que se exhiben en su margen derecho. Realizados en estilo Satsuma, estilo que gozó de gran éxito en la Europa de los siglos XIX y XX. Pertenecieron al último virrey de Filipinas. Por su calidad y su tamaño, los jarrones del Museo L’Iber constituyen auténticas joyas, únicas en el ámbito valenciano.
Los tapices que decoran la sala provienen, uno de ellos, de la Real Fábrica de Tapices, la histórica fábrica fundada hacia 1721 por el rey Felipe V en Madrid y, el otro, de Flandes. De gran tamaño y calidad, uno de ellos muestra la Coronación de Marco Aurelio.
8. Sala de la Edad Media:
La sala de la Edad Media muestra una pequeña parte de las joyas de nuestra colección de miniaturas históricas. Grandes batallas cristianas contra el islam como Covadonga, el Asedio de Toledo o la Rendición de Granada están representadas.
También se incluye la entrada de Jaume Ier a Valencia, anterior taifa de Balansiya, cuya representación está inspirada en los frescos del castillo de Alcañiz.
De ámbito europeo, tenemos representaciones de batallas decisivas en el contexto de la Guerra de los Cien Años, como por ejemplo Las Batallas de Crécy (1346) y Poitiers (1356).
Característico de la Edad Media fueron los choques entre civilizaciones y en particular las cruzadas en las que los caballeros cristianos intentaban recuperar los lugares que consideraban sagrados. Así, aparecieron las órdenes militares, las cuales están representadas a través de figuras de gran calidad.
Representaciones de torneos medievales, asaltos a castillos, vikingos, las tropas del rey de la taifa de Valencia, Abd al-Aziz, o el encuentro de Saladino y Ricardo Corazón de León, diorama realizado con antiguas figuras de CBG-Mignot, culminan esta sala dedicada a la Edad Media.
9. Sala de exposiciones temporales:
Contigua a la Sala de los Tapices, esta sala está dedicada a las exposiciones temporales. Además de las 95.000 figuras que integran la colección permanente del Museo, nuestros almacenes acogen en torno a millón y medio de piezas, de las más variadas temáticas, tipos y fabricantes.
Esta sala muestra, de manera periódica y a través de exposiciones de temática muy diversa, aquellos fondos que no se encuentran en exposición permanente. “La primera Guerra mundial”, “Una Historia Americana” o “Soldados del Imperio” son algunas de las exposiciones que han visto la luz en esta sala. En su pasado como casa señorial valenciana, la sala de exposiciones temporales se correspondía con el fumoir, espacio destinado únicamente a los hombres que, tras la comida, se retiraban a fumar cigarros, una actividad entonces asociada al lujo y a lo exclusivo.
El fumoir se convirtió en un espacio habitual durante el siglo XIX en las residencias de la aristocracia y alta burguesía. También era un reflejo de la división social entre hombres y. mujeres, pues este espacio estaba reservado a los encuentros masculinos en los que la mujer no podía participar.
La Sala Napoleónica del Museo L’Iber está dedicada a miniaturas de la época del Primer Imperio y de la Guerra de Independencia española. Batallas como Waterloo, Austerlitz o Quatre Bras, junto con pequeñas escenas, dioramas, viñetas y figuras individuales componen la sala.
De entre los fabricantes presentes en la sala destacamos a Lucotte, considerado el primer fabricante de soldaditos de plomo de bulto, y autor Los granaderos de Napoleón, unas piezas únicas, datadas a comienzos del siglo XIX y que, muy probablemente, pertenecieron a la misma serie que se fabricó para el hijo de Napoleón Bonaparte, futuro rey de Roma: Napoleón II.
El fabricante Alymer también esta presente en numerosos dioramas de esta sala, especialmente a través de sus soldaditos de 20 mm llamados Alymer Miniploms. El tambor del Bruch o El Dos de Mayo son algunos de los dioramas de Alymer en esta sala. Del fabricante Almirall contamos con varias piezas. De entre ellas, destacamos las incluidas en el diorama Los cazadores de la guardia a la carga durante la batalla de Eylau.
La sala se completa con material gráfico que informa al visitante acerca del contexto tan convulso de comienzos del siglo XIX. También se pueden observar uniformes y efectos militares, algunos reales y otras copias modernas de nuestro querido amigo y colaborador Alejandro Mohorte.
11. Sala de los siglos XVIII y XIX:
Sala de carácter esencialmente militar, en la que encontramos históricos cuerpos de seguridad que van desde los carabinieri italianos hasta los míticos mosqueteros franceses.
Las tropas españolas, las garibaldinas o unidades del ejército británico como los húsares, están presentes en las vitrinas de esta sala. Una de nuestras últimas incorporaciones es un diorama que representa los interiores de una taberna en Washington, del fabricante King & Country.
Pero sin duda, una de nuestras piezas estrellas de esta sala es la que representa al Cardenal Richelieu de Vertunni, histórico fabricante italiano que estuvo en activo durante la primera mitad del siglo XX. Vertunni se especializó en los retratos de reyes, reinas e importantes personajes de la historia de Francia, siendo uno de los pocos miniaturistas en incluir un significativo número de mujeres en su catálogo.
12. Salas de Antigüedad:
Las dos salas del Museo dedicadas a la Antigüedad son las más ricas en dioramas. Cronológicamente arrancamos con los Sumerios, la primera gran civilización del mundo antiguo y, a partir de ahí, avanzamos con los Asirios, Babilonios, Hebreos, Egipcios, Griegos, Íberos y Romanos, así como aquellos pueblos que hicieron frente a Roma, tales como los Galos y los Germanos.
Vida cotidiana y conflictos bélicos de estas civilizaciones se concentran en esta sala, la de mayores dimensiones del Museo. Acontecimientos tan importantes como La Batalla de Kadesh (1274 a.C.), que constituye el primer enfrentamiento documentado de la historia antigua, el Asedio de las tropas babilonias de Nabucodonosor sobre la ciudad de Jerusalén o la Batalla de Gaugamela, la gran victoria de Alejandro Magno sobre el rey persa Darío III se encuentran en esta sala.
Dioramas de menores dimensiones, pero de cuidada escenografía nos adentran en la cotidianidad de los antiguos egipcios. El gran Imperio Romano ocupa buena parte de la sala. Desde Julio César avanzamos de la mano de emperadores como Tiberio, Nerón o Domiciano. Además, contamos con la maqueta ganadora del premio a la mejor maqueta en el campeonato del mundo celebrado en París en 1956: Aníbal entrando en Sagunto, la cual está realizada a partir de figuras de Alymer Miniploms y ambientada con la escenografía del artista fallero más premiado de la historia: Regino Mas.
De entre las marcas de fabricantes que figuran en esta sala destacamos Alymer, Ares, Atlantic, Facan, New Hope Design o Phoenix.
13. Sala de la Prehistoria:
En esta sala encontramos representaciones de la vida cotidiana de los humanos y las especies animales que habitaron la Tierra hace millones de años. Los dioramas arrancan en la era mesozoica (época de los dinosaurios) y se prolongan hasta la prehistoria, período de la historia de la humanidad que comprende desde el origen del hombre hasta la aparición de los primeros testimonios escritos.
Representaciones como un combate marino en el periodo Jurásico o la lucha entre un tiranosaurio y un triceratops durante el período Cretácico, los dioramas incluyen escenas menos lejanas, como el periodo magdaleniense, última gran cultura paleolítica de Europa Occidental.
Es en esta época donde los artistas prehistóricos se consagraron, realizando las más ricas pinturas prehistóricas. El diorama más destacado está inspirado en las pinturas rupestres del levante español, las cuales representan a los primeros habitantes de los territorios de la Comunidad Valenciana.
14. Sala de los siglos XX y XXI:
Esta sala muestra maquetas y objetos que corresponden al período que abarca desde la Primera Guerra Mundial hasta los conflictos más recientes.
De la Primera Guerra Mundial (1914-1919) os mostramos maquetas en las que aparecen los primeros tanques y los ataques con gases. También os mostramos las primeras tropas de los diversos contendientes del conflicto, así como la primera gran batalla en la que participaron las tropas estadounidenses contra los alemanes.
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) cuenta con una representación más amplia, que abarca desde aspectos de la vida cotidiana, tanto de los militares como de la población civil, hasta los grandes conflictos como el de la Batalla de Kursk (1943), el mayor enfrentamiento de blindados de la historia en el que participaron más de 6.000 tanques.
Los soldaditos empleados son de plomo, plástico y resina y, entre los fabricantes, encontramos Tamiya, Airfix, Matchbox, Heller, Revell y Andrea.
Continuamos trabajando para representar otros conflictos como la Guerra de Corea (1950-1953) o la Guerra de Vietnam (1955-1975) y convertir esta sala en uno de los grandes atractivos del Museo L’Iber.
TARIFAS
Entrada al museo
General: 8 €
Reducida: 5 €
Jubilados, desempleados, personas con discapacidad, jóvenes y estudiantes hasta 26 años, profesores de fuera de la provincia de Valencia, familias numerosas y monoparentales, Amics i Antics Alumnes de la Universitat de València, Valencia Tourist Card, Carnet Jove, grupos de 10 en adelante (consultar aforo límite).
Necesaria acreditación previa en la taquilla.
Gratuita:
Menores de 6 años, monitores de grupo, agentes y guías turísticos, periodistas, miembros del ICOM, profesores de la provincia de Valencia y Amigos del Museo).
Necesaria acreditación previa en la taquilla.
Visitas guiadas
Estación Nº 3: Plaza del Músico López Chavarri
Estación Nº 4: Plaza de la Virgen-Bailía
Interparking Glorieta Paz
Plaza de la Reina
Plaza de Brujas
Más información sobre el exposición
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